lunes, 22 de septiembre de 2008

La oveja negra / Bernardo Atxaga

Aunque en la época en que Augusto Monterroso escribió sus fábulas todavía existía, el género se encuentra ahora en vías de extinción. Miremos alrededor: no hay excepciones en los rebaños. Escuchemos lo que se dice: se habla mal, constantemente, de los del otro prado, pero contra los que comparten la misma hierba nadie dice ni bé. Perdura, sin embargo, la necesidad que siente todo rebaño de matar de vez en cuando a algún prójimo, de modo que hay ovejas blancas que son separadas de las demás y llevadas lejos, hasta un punto en el que ya no es posible distinguir los colores. "¡Una oveja negra!", gritan entonces los voceras, y la oveja es condenada y muerta, o al revés. No todas sus compañeras se regocijan, algunas inician incluso una protesta. "Hemos matado a una, pero tiene que haber más", grita entonces un cabrón. Se hace enseguida el silencio, y alguien entona, balando, una balada boba.

13 comentarios:

Silvia Urite dijo...

muy duro pero muy cierto.

Mercedes dijo...

¡Fabulosa fábula! Aunque veo que se han mezclado las ovejas con muchos, muchos borregos...

Lorenzo dijo...

Un genio.
Gracias por el cuento.
Es revelador.

Anónimo dijo...

Es de Bernardo Atxaga de verdad?
Escribe aquí?

Anónimo dijo...

es muy bueno

Alfons dijo...

Me gusta más el original de Monterroso pero este tampoco está mal.

Alfons

jOSE dijo...

Quien es Monterroso? Cual es el cuento original? Podeis poner el cuento original tambien?

Jose

JORGE SOLANA AGUIRRE dijo...

Interesante tu espacio.

Las fabulas son los embriones del cuento.

Anónimo dijo...

Os mando el cuento de Monterroso por si teneis curiosidad.

La Oveja negra

En un lejano país existió hace muchos años una Oveja negra.

Fue fusilada.

Un siglo después, el rebaño arrepentido le levantó una estatua ecuestre que quedó muy bien en el parque.

Así, en los sucesivo, cada vez que aparecían ovejas negras eran rápidamente pasadas por las armas para que las futuras generaciones de ovejas comunes y corrientes pudieran ejercitarse también en la escultura.

Pablo dijo...

El problema es que nos quieren a todos borregos

Pablo Sancho

Anónimo dijo...

Pues yo si creo que los diferentes triunfan
Alberto

Eneko dijo...

A veces es necesario que uno sufra para que los demás reaccionen

Eneko

Anónimo dijo...

En general nadie reacciona eneko